Nuestra historia comenzó con chapitas, tazones sublimados y recuerdos personalizados para cumpleaños, matrimonios y celebraciones. Poco a poco fuimos creciendo, aprendiendo nuevas técnicas e incorporando maquinaria que nos permitió ampliar nuestra producción y asumir nuevos desafíos.
Como muchas empresas, durante la pandemia tuvimos que reinventarnos. Los eventos se detuvieron y gran parte de nuestro trabajo desapareció prácticamente de un día para otro. Fue entonces cuando aprendimos un nuevo oficio e incorporamos la confección de mascarillas personalizadas, llegando a producir alrededor de 2.000 unidades, además de otros productos asociados a ese período.
Esa capacidad de adaptarnos se convirtió en una parte importante de lo que somos.
Después de la pandemia retomamos nuestros productos personalizados, pero esta vez con una nueva dirección: los regalos corporativos. Invertimos nuevamente en maquinaria, ampliamos nuestra capacidad de producción y comenzamos a trabajar cada vez más con empresas, agencias e instituciones.
Hoy, Emmalice está enfocada casi completamente en desarrollar productos corporativos personalizados: lápices, antiestrés, libretas, cuadernos, llaveros, linternas, tazas, botellas y muchas otras alternativas, adaptadas a la identidad y necesidades de cada marca.